el niño sólo atinaba a pasearse de un lado para otro...hasta que decidí acompañarlo... de ahí este cuento...
AGONIZANTE MARIPOSA
Crónica
de un discernimiento
A Jota Eme
Cómo puede un niño poner en juicio su cordura. Cómo no comprenderle su arrebato el cual defiende mencionando una injusticia. Existen momentos de reflexión los que no involucran necesariamente sus hechos, más que el preocuparse de su madre, de la vida que llevaba en el colegio, de jugar con sus amigos y compartir con los que quiere. Omite en todo instante grados de culpabilidad, la sociedad y la justicia lo podrán culpar, pero no entiende y cuestiona un proceso que lo refiere interrogándose, lo qué hice estuvo mal, resulta que ahora él es el mejor papá del mundo, nadie hizo caso a las demandas, para qué psicólogo, si no sacamos nada. El único mensaje de un posible remordimiento es decir que no fue valiente, debió enfrentarlo antes y vivo.
No puedo dejar de pensar en ti, en como estarás ¿tendrás frió como yo?, es un día extraño, hoy ha llovido pero a veces el sol brilla, como tregua acostumbrada de agosto. Cada paso significan recuerdos, desde el comienzo de la entrada en la puerta roja de metal de éste largo pasillo hasta la siguiente que da al comedor, son ciento doce baldosas linealmente enumeradas de un pasillo de tres corridas, me cuesta hacer el cálculo total, de hecho, volví varias veces a contar desde el inicio, no puedo sacar de la cabeza tantas preguntas y respuestas de nuestros o de mi error, del como fue y del como pudo ser. No entiendo todavía este injusto encierro, sobre todo para ti si no has hecho nada más que creerme.
Tampoco entiendo el porque la justicia no me cree, si fue un acierto para ambos, para todos el que él nos dejara de molestar, de abusar de ti, de mi hermana, nos obligaron hacer justicia y la justicia nos es injusta, ¿De qué sirvieron tantas demandas, tantas constancias? Si nunca nos hicieron caso, pero ahora claro está todos piden que digamos qué pasó.
Porqué no se quedó en el lugar el cual estaba, nos hizo mal el recibirlo, ¿Once años es mucho tiempo? Para mi toda una vida, tan solo le conocí a mis seis años y siempre jugueteando en aquella cancha que servia de atención para visitas en la cárcel. Te pregunté alguna vez ya grandecito porqué él estaba ahí, siempre me gusto tu franqueza hacía mí. Después de su liberación intentó hacer lo mismo con patricia ¿A caso once años no le bastó para cambiar? Recuerdas que te pedí el denunciarlo, no quisiste porque no lo logró, Patricia es más mujer que Soledad, dijiste, cuando era chiquita, y no se pudo defender ¿tan maldito fue?
Porqué no vivir como el último verano, tan bien que lo pasamos, ni siquiera probó algún trago, aunque a veces prefería que lo hiciera, se mostraba más alegre y nos trataba muy bien, en cambio sobrio y entero se convertía en otra persona siempre mañoso gritón y abusador. Eso acabó, por defenderte de él estoy donde estoy, pero no degusta, quiero seguir en la escuela en la casa con Patricia, con Gustavo los fines de semana allá en el pueblo, vivir sin él como esos once años los cuales estuvo alejado.
Las baldosas del siguiente pasillo no las quiero contar, pero deben ser más menos la mitad de la anterior, termino de calcular y justo en ese instante en mi mano izquierda se posa una pequeña mariposa, es blanca con pintas como dibujadas en mínimas rayitas, está tan débil, se sujeta a uno de mis dedos, junta sus alitas que se hacen una sola, la agazapo en mi palma y creo darle calor, recuerdo cuando tú revisabas mi cabeza rasqueteando mi cabello, era tan fascinante aquella cosquilla que yo podía estar mil horas pegado a tu rojo delantal “Teni’s la cabeza limpiecita” me gritabas, entre mí repetía… continúa mamá.
La mariposa quiere abrir sus alas, la retengo entre mis manos, deben ser sus últimos suspiros, alguna vez alguien me dijo que no vivían más de dos días y que además se burlan de la flor, mostrándole su lengua y la flor le respondía derribándole su polen, sólo así se retiraban a molestar otras flores, de esa manera la flor se multiplicaba gracias a la burlona mariposa. Agonizante debe estar, como él, recuerdas que no te deje ver, aquel era el momento, no se porqué lo pensé así, fue todo tan rápido, tan en silencio, que ni siquiera despertaste, sólo te hizo venir en conocimiento aquello, cuando lo arrastraba y corriste asustada, ¿Te preocupaste en que haría lo mismo contigo? Pues ya vez que no, te atrapé en la salida y resultaste tan quieta mirándome, como siento me mira esta mariposa con ojos saltones y atentos, esperando lo que diría, cálmate y no digas nada y obedece. La mariposa parece hipnotizada, se ve tan quieta enganchada a mi palma, como tú ahora estás conmigo, ¿Es está mariposa un mensaje tuyo? que me quieres decir con todo esto, te siento como cuando pensabas en mi y yo llegaba a la casa en el ratito de hacerlo, estamos tan conectados tu y yo, como se conecta esta moribunda mariposa ¿Qué has declarado a la justicia? No entiendo tu encierro todavía, soy culpable de permanecer y obligarte al silencio todo el tiempo.
Ya no sé qué contar, todo me distrae hacía ti y vuelven los porqué y los quizás y los talvez.
Entiendo que pueden ser los últimos suspiros, tus alas sienten el peso de tu frágil cuerpo, te busco un arbusto y te aferras con dificultad a esa delgada rama, aquella será tu sepulcro, como la misma que pensé luego del hecho y aceptaste condiciones aquel atinado día para nosotros y fatídico mes para los otros.
Toda la tarde he recorrido estos pasillos, alguien me mira siempre a la distancia, se acerca y salgo por fin de mis pensamientos anteriores, hablo de tareas del liceo, de mis hobbys, de mi pueblo y mis amigos…pero también de lo nuestro. Al caer la tarde estando sólo nuevamente busco el lugar de muerte de la bella mariposa, como cuando indiqué a la policía en donde estaba el occiso, como preguntaron. Ya no estaba en el lugar, las hormigas se habían dado un buen festín, porqué él si estaba, porqué no fuera sólo pesadilla, como se esparcen estos bichos por el piso, como noticias de saberse el hecho. ¿Sería este el mayor error? Esparcir los sentimientos al hormiguero familiar, las mariposas mueren solas, como debió convenir nuestro secreto.
Ykemo


Triste......
tema...pero bella narrativa.
Saludos
gracias..
el chico de esta historía está hoy con una tia...la madre continuo encarcelada...incitación al crimen o algo así...
él tuvo buenas atenuantes...termino el colegio y está relativamente bien.
lee no quiero conocer... tetimonio de unas cuanta chicas de mi trabajo..
gracias por visitarme.